A Review After the First Month
Marcos Quispe, administrador de red en una clínica dental de San Isidro
Valoración: 4 de 5
Instalamos un punto de acceso Wi-Fi 6 en el techo de la recepción y un switch administrable de 8 puertos en el rack del consultorio. La idea era simple: separar la red de las fichas clínicas de la red que usan los pacientes en la sala de espera. Un mes después, esto es lo que quedó claro y lo que no.
La segmentación con VLAN funcionó sin sorpresas. El tráfico de la historia clínica electrónica dejó de competir con los celulares de la sala de espera, y las caídas del sistema durante las horas punta de la mañana desaparecieron. Eso solo justificó el cambio. Lo que no esperábamos era el tiempo que toma dejar el firmware estable: la primera versión que traía el switch reiniciaba el puerto uplink cada dos días, y hubo que bajar a una build anterior publicada en el foro del fabricante.
El punto de acceso cubre bien los 65 m² del local, pero el muro de concreto entre recepción y el área de rayos X corta la señal de 5 GHz más de lo que indicaba la ficha técnica. Terminamos dejando esa zona en 2.4 GHz, con menos velocidad pero sin cortes. Para un consultorio pequeño es aceptable; en un local con más divisiones habría que sumar un segundo AP y no forzar la cobertura con potencia.
El tester de continuidad que usamos para certificar los puntos nuevos sirvió para verificar el mapa de pares, aunque no reemplaza una certificación formal. Si el trabajo se entrega a un cliente que exige documentación, conviene alquilar un certificador y no improvisar con el tester económico.